Después de todo… sí fue Pinkerton. Una de mis piezas musicales, que me hizo llorar por el sentimiento que se le impregna (dejando de lado lo que diga la canción), ahora es de las que me hace llorar por el referente personal y sentimental que se le dio hace meses (en aquellos tiempos no tuve el valor para pedirla, mucho menos ahora).
Y es hoy cuando me doy cuenta. No es que él quisiera ser Pinkerton… quizá no quiso serlo, pero lo fue. Él decía que lamentaba que yo no fuera su señorita mariposa … pero después de todo lo soy. Puccini aH! Puccini … Ni siquiera considerada una Geisha … jamás haber excitado con la palabra, con el pensamiento … qué lástima de sentimentalismo … y la Sra. Callas que no termina de interpretar la pieza repetida por veinteava vez … a ella qué le importa que en las notas más elevadas el dolor desgarre el corazón …
Un seppuku para sobrevivir … pobre señorita; tan patética por haber soñado. Y hoy me doy cuenta … el verdadero contexto; de nada sirve descontextualizar. Un fragmento no cuenta toda la historia; unos días no representan la vida … y hoy lo entendí. Qué hacer con las venas abiertas de par en par … esperar otro barco que se vea a lo lejos, para qué, para que traiga las mismas noticias que el anterior … Puccini!! Puccini!!!
_________________________________Laura Serrano (La Nínfula del Arcángel)
Llegará la vejez acompañada...
Hace 11 meses

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